[Reseña] The doll shop

The Doll Shop es una novela gráfica con temática de horror. Fue desarrollada por el dúo de artistas franceses Atelier Sentô (Cécile Brun & Olivier Pichard), junto con alumnos de la escuela de arte, ECV. Y publicada para PC en octubre del 2018. Se destaca tanto por su ángulo innovador, como por su estética. 

La web Free Game Planet, que se dedica a recopilar y recomendar juegos independientes, nombró a The Doll Shop como el mejor juego y mejor juego de horror del 2018. 

Historia ¿De qué se trata The Doll Shop?

Como todos los trabajos del dúo, The Doll Shop, fue inspirada por sus vivencias en las zonas rurales de Japón. Por lo que el escenario de esta historia es una aldea pequeña y cerrada en las montañas. Allí, el protagonista vive solo en su casa, que también es el taller donde vende y repara muñecas de porcelana. 

La monotonía del pueblo se ve interrumpida cuando una mujer nueva llega a visitar a su abuela. Rápidamente crea un lazo con el serio y antipático protagonista, que no solo parece tener una relación peculiar con sus muñecas, sino que también guarda un horrible secreto

El aislamiento y la soledad son temas centrales en esta historia. También la sensación de que algo perturbador podría pasar en cualquier momento. 

Jugabilidad

La mecánica del juego es muy simple, ya que es un point and click. Utilizando el cursor se puede controlar la dirección de la caminata del personaje, seleccionar diálogos, y controlar ciertas acciones. 

Además de utilizar clicks para esto, existen también una suerte de minijuegos dentro de la novela. Estos acompañan las actividades del protagonista: cuando necesita reparar el rostro de una muñeca, el jugador debe completar un rompecabezas; cuando ordena su colección de mariposas (sí, también está obsesionado con las mariposas), el usuario las arrastra a su sitio. De esta forma, se combinan las diferentes maneras de usar el mouse como único recurso. 

Estas pequeñas actividades son el único momento donde el juego parece estar en primera persona. Y aunque son tareas simples, transmiten la delicadeza y el tiempo que este hombre pone en su trabajo. Otro punto a mencionar, es la colección de posters que debemos recolectar en los distintos negocios del mapa. 

La estética

Para hablar del aspecto visual de The Doll Shop, inevitablemente hay que mencionar el proceso de producción del mismo. Como Atelier Sento ha hecho en otros casos, para esta novela colaboraron con 23 estudiantes del ECV en Burdeos, Francia, a través de un taller.

Cada alumno eligió alguna parte del fondo, diseñando un boceto en papel, que luego pintaron en acuarela, y finalmente escanearon, recortaron digitalmente e incorporaron al juego. Además, se les dio documentación para que los dibujos sean lo más auténticos posibles con lo que se vería en una aldea japonesa.  

El taller duró 3 días. Parte del código estaba avanzado, así que al final los estudiantes pudieron ver una primera versión del juego con su trabajo en posición. Seguramente una gran experiencia para ellos… y una fuente de envidia para el resto que leemos la historia. 

No solo el fondo fue creado a mano. También los personajes siguieron el mismo proceso. Y las animaciones (como la caminata del personaje) fueron hechas en papel con la técnica cuadro a cuadro. Que es probablemente, la forma más tradicional y más laboriosa de realizar este trabajo. 

Como resultado, The Doll Shop tiene una estética que imita el estilo asiático de manera genuina. El proceso hecho a mano no se intenta esconder, sino que se usa para darle al juego una marca propia. En conjunto con los planos cinematográficos, se crea una historia de horror y misterio en tonos acuarela. La belleza del juego destaca, a tal punto que, algunos lo consideran un “juego de arte”. 

Por otro lado, The Doll Shop no es solo un juego bello, sino que lo visual tiene una función. Los habitantes de la aldea se nos presentan como sombras, y solo el protagonista y la mujer que conoce se ven como realmente son. Esto nos da una pista de su mundo interno, queriendo decir que él no siente una conexión con los demás, pero con ella sí. Y dependiendo tus elecciones a lo largo del juego, quizá sea suficiente para revelarle su secreto. En este caso, el diseño ayuda a la metáfora narrativa. 

La música

En cuanto a la música, la novela cuenta con una banda sonora original creada por Atelier Sento. Esta se puede encontrar y descargar desde la web oficial. Y además de ser tanto simple como muy bella, resulta perfecta para combinar con el resto del juego. Tiene una sutileza que transmite muy bien el frío de las montañas nevadas, y la soledad de este pueblo perdido en ellas. La canción que suena en el momento de suspenso por sí sola da miedo, y va con la siquis del protagonista. 

Pero no es el único recurso en cuanto a lo auditivo. La novela también se sostiene con efectos sonoros de viento, pasos, y otras ambientaciones. Lo cual nos hace sentir la monotonía y quietud de la aldea; también deja al jugador con la piel de gallina. Los juegos de este tipo, suelen presentar una experiencia envolvente para los sentidos, buscando la forma de causar ciertas emociones en el jugador. The doll shop no es la excepción: los visuales, los efectos sonoros y la narrativa se combinan en un todo para atrapar al público. 

Lo bueno y lo malo

Si tuviese que marcar algo negativo, podría decir que las caminatas del personaje para ir a distintos puntos del mapa se vuelven largas. Aunque sirven para transmitir la soledad del personaje, creo que pueden ser tediosas para aquellos jugadores que buscan dinamismo y velocidad. Además, personalmente, al ver el mapa esperaba poder interactuar con más edificios y objetos, el juego me pareció un poco limitado. 

En segundo lugar, el giro final de la historia me resultó bastante predecible. Si bien, terminó siendo más grotesco de lo que había imaginado, desde el inicio se puede deducir más o menos por donde irá. De la mano con esto, hay que tener en cuenta que los desarrolladores describieron su juego como “mitad romance, mitad horror”. Pero si alguien busca amor en esta historia, saldrá muy decepcionado, diría más bien que es 100% horror. 

Y como último punto, la novela nos hace elegir entre diálogos y acciones que luego no resultarán importantes. Esperaba que cada decisión revele algo de la historia o influya en desbloquear los distintos finales, y esto no sucede siempre. Algunas decisiones entre diálogos parecen estar ahí solo para que uno no se aburra. 

En cuanto a puntos positivos, empezaría señalando lo accesible del juego. Es gratuito, y se puede descargar desde la propia web de Atelier Sento o desde itch.io, y es compatible tanto con Windows, Mac y Linux. Además, fue desarrollado con Unity, un motor de videojuegos muy popular entre desarrolladores independientes ya que intenta democratizar la creación de videojuegos lo más que se pueda. Esto hace que no se necesite un pc de gran tecnología, ni siquiera mucho espacio de almacenamiento para disfrutarlo. 

Por otro lado, es una historia corta que se puede completar en menos de dos horas. Esto resulta un punto positivo cuando el juego es tan atrapante que uno no quiere retirarse hasta saber el final. Para aquellos que no son afines a las novelas visuales, es una buena opción para empezar, tanto por su corta duración como por su calidad que seguro deje a más de uno queriendo más. 

Y si de querer más hablamos, hay otro punto a favor (al menos yo lo cuanto así). The Doll Shop tiene una estética particular, que sigue la misma línea que el resto de los trabajos de Atelier Sento. El dúo tiene otros juegos, muchas ilustraciones y hasta novelas gráficas, por lo que, al finalizar la historia hay más que ver. Es casi como si tuviese su propio multiverso al estilo Marvel … bueno, salvando las distancias. 

Otro punto es la historia bien pensada. Es inquietante, y sumándose a los demás factores mencionados (como la música y lo visual), crea una atmosfera alarmante, siempre se siente que algo está mal, cumpliendo perfectamente su rol como parte del horror psicológico. Existen 4 finales alternativos, y cada uno genera más escalofríos que el anterior. 

El talento de Atelier Sentô

En cuanto a su producción, es inspirador ver como pequeños grupos independientes pueden crear trabajos de calidad como este. Además de que brindan a estudiantes universitarios la oportunidad de tener un trabajo publicado y acreditado para presumir. En la web oficial se puede ver el nombre de quienes participaron en la producción de la novela. Sin duda, al jugar se puede apreciar que es un proyecto hecho con mucho amor y dedicación. 

Un horror diferente

En primera instancia, y como ya se mencionó (mucho), es un juego muy bello estéticamente. No todos los días se encuentra una forma de mezclar el horror con la delicadeza del arte de esta forma. Es irónico como en los momentos clave la historia da miedo, pero al mismo tiempo, uno no quiere apartar los ojos de la pantalla. Es un placer ver como nos asusta. 

Por otro lado, se siente como una novela contada desde un ángulo original. Ya que la mayoría de historias de terror/horror/etc nos suelen posicionar del lado de la víctima, nos hacen sentir que nosotros podríamos estar en peligro. Sin embargo, The Doll Shop, nos plantea la situación opuesta, y nos hace temer por lo que podría pasarle a otra persona sin que esto disminuya el factor horror. Podremos conocer el secreto del protagonista si alguien sale lastimado; si esa persona está a salvo, no veremos el secreto. Es decir, juega con el morbo de ver si tomaremos la decisión correcta o si dejaremos que la curiosidad mate al pobre gato. La elección es tuya ¿Qué vas a hacer? 

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Cami M
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