La cultura del insulto: Abuso verbal en el gaming

La cultura del insulto está instalada en todas partes. La normalización masiva que adopta la sociedad acerca del abuso verbal, también llega al universo del gaming.

La psicología atrás de los insultos desaforados es algo que es necesario abordar, ya que no sólo es una forma muy incorrecta de desahogar emociones, sino que lleva a un enorme daño moral y psicológico por parte de quienes los reciben.

Estar jugando y sentirse en desventaja despierta sensaciones que no suelen ser agradables, lo que se incrementa notablemente si se juega con un equipo de varias personas, entonces cuando ocurre algo que deja lejana aquella meta de tener la victoria, es cuando se rompen los límites de lo que es correcto.

¿Por qué se habla de abuso verbal en el gaming?

Se habla de abuso verbal porque se transgreden todos los límites morales y de convivencia, con la justificación de “es un juego”. Esta modalidad de insultar cuando el ambiente de algún deporte se pone intenso es globalmente aceptado como parte de la cultura, y el mundo gamer no es excepción.

Siendo una vía rápida de regular las emociones intensas, la ofensa se vuelve una herramienta de doble filo. Los agravios escalan rápidamente a magnitudes insanas, usando, en su mayoría, el racismo, la misoginia, la gordofobia, sexualidad, entre otros.

Algunas comunidades de juegos competitivos han desarrollado un comportamiento tóxico que las ha caracterizado en el último tiempo

Sin embargo, quienes reciben esta violencia verbal, parecen no tener derecho a molestarse o pedir respeto, ya que insultar y humillar es algo normal mientras se juega, así como ser insultado y humillado.

Una excusa

Además de lo mencionado anteriormente, pareciera que estar en una partida, o sesión de juego, se puede usar como excusa para denigrar al otro.

Nuevamente, siendo mujer, la situación es complicada, ya que constantemente hay que estar demostrando que se sabe jugar y que si se falla, no sea por el género. Lo mismo pasa si se es de un movimiento disidente.

Nada es excusa válida para herir al otro. Todos merecen ser respetados sea la situación que sea. Nadie vale menos por pedir respeto, ni por pedir disculpas cuando se dice algo que no corresponde.

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rousespindola